Línea B de Subterráneos

La línea B de Subtes de Buenos Aires, tiene una extensión de 10,5 kilómetros y fue inaugurada el 17 de octubre de 1930. Realiza su recorrido entre Leandro N. Alem y Los Incas/Parque Chas. Siendo está la última estación inaugurada a mediados de 2003…


La línea B ostenta el título de ser la línea de Subtes porteños con mayor tráfico, esperándose que esto se incremente aún más luego que sea inaugurado el tramo del túnel entre la estación de Los Incas y el centro comercial de Villa Urquiza.

La línea B fue la primera línea en Buenos Aires en contar con estaciones con molinetes y escaleras mecánicas. Es la única línea que utiliza captación de la corriente eléctrica por tercer riel, distinta al resto de las demás líneas. Su trocha es de 1,435 m. y utiliza trenes Mitsubishi de origen japonés, construidos en 1959. El tiempo de viaje entre cabeceras demanda unos 25 min.

Cuando se realizaban las excavaciones para la construcción de la estación Leandro N. Alem, fueron hallados restos de un mamut de la Era Cuaternaria, los que fueron enviados al Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Muchos años después, durante las obras de extensión de la línea en el sentido opuesto, se halló en Villa Ortúzar el fósil de un gliptodonte, el cual es exhibido actualmente en la estación Tronador.

El recorrido empieza en la intersección de Av. Corrientes y Av. Leandro N. Alem, en la estación Leandro N. Alem, y sigue por debajo de Av. Corrientes hasta su cruce con la Av. Federico Lacroze, donde se encuentra la estación del mismo nombre Federico Lacroze. A continuación la línea toma una curva para ir debajo de la Av. Guzmán hasta la Av. Elcano, donde toma la traza de la Av. Triunvirato hasta llegar a su terminal Los Incas.

Breve historia de la línea B de subterráneos

En 1912 el Congreso Nacional sancionó una ley para la realizar la línea de Subtes que debía unir el Correo Central con la intersección de las calles Triunvirato y Elcano, donde se encontraba el Ferrocarril Central de Buenos Aires, a través de un túnel de 8,7 km.

Pero fue recién el 17 de diciembre de 1927 cuando se firmó en Nueva York el convenio financiero para su construcción, entre Teófilo Lacroze, el presidente del Banco de la Nación Dr. Tomás de Estrada, el Dr. Luis J. Rocca titular del directorio del Ferrocarril Terminal de Buenos Aires y los banqueros Harris y Forbes. De esta manera se otorgaba la concesión de la línea de pasajeros, encomiendas y cargas a la compañía Lacroze Hermanos.

La construcción de la obra estuvo a cargo de Dwight P. Robinson & Cía., y la línea se llamó Ferrocarril Terminal Central de Buenos Aires. El primer tramo entre Lacroze y Callao fue inaugurado el 17 de octubre de 1930 y medía 7,021 km. El viaje inaugural fue realizado por el presidente de facto de aquellos tiempos José Félix Uriburu, quien además lleva el triste “honor” de haber inaugurado una larga lista de tiranos que fueron apoderándose de los destinos de la Patria.

El 22 de junio del año siguiente el servicio fue extendido hasta la estación Carlos Pellegrini. Para finalmente completarse la línea el 1 de diciembre de 1931 cuando llegó hasta la estación Leandro N. Alem. Estos tres tramos se realizaron en su totalidad por debajo de la Av. Corrientes, incluyen 19 curvas y 13 estaciones.

La línea B contaba con escaleras mecánicas y molinetes para el pago del servicio que funcionaban con cospeles, fabricados en un principio en Estados Unidos; anteriormente se controlaba mediante guardas. Tenía además mayor profundidad que la Línea A, y al igual que en ella cada estación estaba decorada con frisos de colores característicos.

El 12 de junio de 1933 fue inaugurado el enlace subterráneo con el subsuelo del Mercado de Abasto, por el cual llegaban los vagones con carga del Ferrocarril Central de Buenos Aires. Si bien ya no es utilizado, es posible observarlo junto al ramal principal.

En sus comienzos la línea B contaba con 56 coches ingleses Metropolitan Cammell, con carrocería metálica y dos bogíes, pintada de crema y rojo y tenían capacidad para 47 personas sentadas. Cada coche contaba con 3 puertas corredizas de doble hoja en cada lateral, a la altura del andén, cuya apertura y cierre era comandado por el guarda, y poseía dos motores de 105 HP. Luego fueron incorporados 20 coches norteamericanos Osgood-Bradley. Entre 1965 y 1967 se compraron 14 coches similares a Fabricaciones Militares, y entre 1977 y 1979 20 unidades con motores Siemens de 195 HP.

En 1995 comenzó el recambio de flota y fueron comprados 128 coches japoneses de la marca Mitsubishi, de segunda mano que estaban funcionando en el metro de la ciudad de Tokio, más precisamente en la Línea Marunouchi, todos coches que se encontraban en un excelente estado de conservación.

Algunos pocos coches "Metropolitan Cammel" y "Osgood Bradley" fueron donados a una entidad de aficionados al ferrocarril denominada Ferroclub Argentino, mientras, que otras dos unidades (un inglés, el 112, y un F.M., el 193) fueron cedidas en custodia a la Asociación Amigos del Tranvía, entidad que los está restaurando para su conservación en estado original.

Estaciones

• Leandro N. Alem (línea E)
• Florida
• Carlos Pellegrini (líneas C y d)
• Uruguay
• Callao
• Pasteur
• Pueyrredón (línea H)
• Carlos Gardel
• Medrano
• Ángel Gallardo
• Malabia-Osvaldo Pugliese
• Dorrego
• Federico Lacroze
• Tronador
• Los Incas-Parque Chas
• Echeverría (en construcción)
• Villa Urquiza (en construcción)


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